Se la trago la tierra. Aparición de mujeres desaparecidas como NN.

Cada vez cobra más visibilidad un fenómeno aun no registrado sistemáticamente, que adolescentes y mujeres desaparecidas aparecen como NN enterradas en cementerios.

Lo que nos debiera ocupar es establecer los criterios que nos permitan distinguir de entre un cumulo de NN los NN victimas de trata de personas, para empezar, con fines de explotación sexual. Ya aquí tenemos un primer recorte. ¿Qué dicen las estadísticas de estas víctimas? “…cuando el foco es puesto en la trata con fines de explotación sexual un 98% de las víctimas son mujeres y niñas mientras que los varones representan un 2%” (APRAMP 2011). A partir del informe “Desaparicion en Democracia” (Protex-ACCT 2014) se pudo establecer que en Argentina se encuentran más de xxx niñas, adolescentes, mujeres desaparecidas. Entonces un primer criterio es que las victimas de trata con fines de explotación sexual son primariamente niñas y mujeres por lo que los registros a relevar son los de NN femeninos en morgues, cementerios, policias.

— ¿que sabemos del hallazgo de las víctimas mortales de la trata con fines de explotación sexual? ¿Cuáles son los casos que conocemos al momento a través del relevamiento de causas? No se detallarás los nombres para resguardar la identidad de las víctimas.

  1. Mujer de aproximados 26 años que recibe un disparo en la cara por parte de su explotador en Olavarria, es trasladada a un hospital, muere, y es enterrada como NN en cementerio de Zona Sur del Gran Buenos Aires. Perfil: NN femenino, 23-29 años, causa de muerte por proyectil de arma de fuego, Inhumada en cementerio.
  1. El cuerpo fue encontrado a la vera del acceso principal a Gardey caratula: homicidio 1 NN femenino (embarazada); características: mujer, 25-40 años, 160 cm, pelo castaño oscuro largo, delgada, uñas largas redondeadas y pintadas de blanco, piel trigueña. Ropa: jeans azul talle 38 marca Drakkar, pullover tejido a rayas colores turquesa, amarillo, verde y azul. 1 pañuelo azul y blanco, medias blancas de algodón tipo toalla, cospiño blanco (con manchas hemáticas), tanga color blanca, buzo de algodón color gris con inscripción (con manchas hemáticas). Dice que el día 09/06/03 el vasco realiza disparos desde un auto Chevy  frente al local Sol Tropical en Vela  (localidad de Tandil, a 50 km de la cabecera). Este local se encuentra cercano al paseo turístico “la Movediza”. Perfil: NN femenino, 25-40 años, causa de muerte por proyectil de arma de fuego, embarazada, aparece en vía pública (ruta), inhumada en cementerio.
  1. Las casitas. Santa Cruz. Mujer joven asesinada por una golpiza recibida. Posteriormente, su cuerpo es desmembrado. La joven había viajado de un punto a otro del país para trabajar ejerciendo la prostitución. Perfil: NN femenino, entre 18 y 24 años, muerte por contusiones, su cuerpo aparece en vía pública.
  1. La Boca. Red de explotación de menores en la zona de la Boca. Una de las victimas relata: “…. en una oportunidad la llevan un galpón (en la boca) donde había varias chicas. Dos nenas de 10 años intentan escaparse, el tratante sale a buscarlas pero sólo trae a una de ellas. La golpearon hasta matarla. Perfil: NN femenino, 8-12 años, causa de muerte contusión, inhumada en el mismo lugar de explotación.
  1. Fernández Oro. Rio Negro. Joven de 16 años desaparece y es hallada seis meses muerta en un canal. Perfil: NN femenino, 13-19 años, causa de muerte indeterminada, arrojada a un canal.
  1. Santa Rosa. La Pampa. Mujer joven de 26 años desaparece. Su pareja la obligaba a prostituirse la mata a golpes. Se hicieron rastrillajes en su casa y en cabarets, sin embargo, el cuerpo nunca apareció. Perfil: NN femenino, 23-29 años, causa de muerte traumática, lugar de inhumación indeterminado.

—  Datos de obtenidos por noticias periodísticas que hablan de NN femeninos que ejercían la prostitución. Datos que no son tan seguros pero quizá, en principio, nos puedan ayudar.

  1. Mar del Plata. Caso “el loco de la ruta”. Banda de policías que matan a mujeres que ejercían la prostitución en Mar del Plata. Se le atribuyen al menos 5 asesinatos y 7 desapariciones, las victimas que eran secuestradas en el Barrio de la Perla, llevadas a la autopista, estranguladas, mutiladas y en ocasiones degolladas. La primera víctima era la artesana uruguaya Adriana Jaqueline Fernández (28), después hubo cinco crímenes de prostitutas: María Esther Amaro (35), quien en la espalda tenía la palabra puta escrita con un cuchillo; Viviana Spíndola (26); Mariela Giménez (27); María del Carmen Leguizamón (25) y Analía Fuschini. Algunas de ellas fueron descuartizadas. Además, hay 7 mujeres desaparecidas, entre ellas, se investiga la desaparición de Ana María Nores, en julio de 1997; de Silvana Caraballo, en octubre del mismo año, y de Verónica Chávez, en enero de 1998. Otras víctimas atribuidas a este asesino fueron Marlene Denise Michensi (16), cuyo cadáver fue hallado el 12 de septiembre de 2000 a un costado de la ruta interbalnearia 11; Débora San Martín (16), que apareció muerta tres días después al sur de Parque Camet; Mariana Vázquez (23), asesinada el 22 de noviembre en su casa de Alto Camet; Ana Claudia Renovell; y de Liliana Hatrich (25), estrangulada en octubre de ese año en la cama de su departamento ubicado cerca de los tribunales marplatenses (http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-28847-2003-12-03.html). Perfil: NN femeninos, 16-37 años, causa de muerte x estrangulamiento, cuerpos hallados en vía pública (al costado de ruta).
  1. Joven de entre 25 y 30 años que es hallada en una zanja prácticamente desnuda. Fue identificada como María Belén Lujan Delgadillo, paraguaya que ejercía la prostitución en dicha provincia. Muere por varias puñaladas (http://xn--lamaanaonline-lkb.com.ar/v2/?s=3&id=24220). Perfil: NN femenino, 25-30 años, causa de muerte por arma blanca, cuerpo hallado en vía pública (zanjón).
  1. Vicente Lopez. El cadáver de una chica que había sido encontrado hace 2 meses en Vicente López era de una meretriz de 32 años. Las pesquisas detallaron que la víctima fue abusada, asesinada a golpes y, totalmente desnuda, introducida en el elemento de náilon. Apareció embolsado a orillas de un arroyo en Vicente López. Identificada como Verónica Celeste Fernández (32), cuya desaparición, incluso, fue denunciada en los primeros días de diciembre, luego del hallazgo de su cadáver. Perfil: NN femenino, 29-35 años, causa de muerte por contusiones, cuerpo hallado en vía pública (orilla de un arroyo).
  1. Olavarría. Asesinan a una mujer dominicana que ejercía la prostitución hacia solo pocos días en dicha localidad. La muerte se produce por los golpes recibidos en el cráneo con un bloque de cemento. Identificada como Mariel Mora de 31 años. En el lugar que fue hallado el cuerpo habían años atrás encontrado muerte a una chica travesti de 17 años. (http://tiempo.infonews.com/notas/matan-y-queman-una-prostituta-olavarria). Perfil: NN femenino, 28-34 años, causa de muerte por contusiones, cuerpo hallado en vía pública (obra en construcción).

De estos casos relevados se deriva que un posible perfil de las víctimas de trata con fines de explotacion sexual es: NN femeninos, rango etario: 10 a 34 años, causa de muerte traumática (proyectil de arma de fuego, asfixia, golpes), cuerpos principalmente hallados en vía pública de manera individual. Necesitamos relevar sistemáticamente los registros NN existentes en el país para conocer mas cabalmente cual es el perfil NN de las victimas de trata. Trabajo que durante 2015, ACCT ha comenzado a realizar.

En resumen y aun aceptando que se trata de una aproximación muy inicial, vemos que a los problemas de disposición de cuerpos que padecieron muchos núcleos represivos durante el fenómenos agudo de la represión ilegal (años 1974/1983) siguió el síntoma de aparición de cuerpos no identificados. La diferencia entre ese fenómeno agudo es que la trata es mucho más regular (y cuantitativamente inferior). En cualquier caso, las víctimas de trata también podrían engrosar el contingente de aparecidas no identificadas, algunas con causas de muerte evidentemente violentas, otras dudosas.

Llevar adelante una rutina eficiente de comparación de los datos comparables de dichas apariciones no resueltas (ADN, huellas) con las de los desaparecidos recientes cuya denuncia llegara a alguna dependencia estatal evidentemente deberá llevar a cierto número de comparaciones exitosas. Esa base será la que permita diferenciar los casos y, eventualmente, establecer parámetros que permitan atacar el fenómeno de trata con mayor intensidad y conocimiento.

Trata de personas, zona gris

El conocido activista de derechos humanos Didier Fassin, ex director de los médicos sin fronteras, recientemente dio una  charla pidiendo una visión más compleja de la moralidad en situaciones de necesidad humanitaria. Fassin exhortó a los activistas y académicos a meterse en los territorios morales que no están claramente definidos y donde existe una “zona gris moral”[1].

Estas “zonas grises morales” desafían nuestro sentido común de la “distinción entre el lado bueno y el lado malo de nuestro mundo moral”[2]. Ellas nos obligan a pensar por fuera de los binarios simples, rechazando nuestra propensión a ver las cosas en blanco y negro, obligándonos a enfrentar áreas de complejidad ética. Meterse en esas “zonas grises” es difícil e incómodo.

Qué significa esa llamada para pensar  la trata de personas con fines de explotación sexual? Después de todo, el sentido común dicta que la trata de personas es evidentemente y obviamente mala. En principio, parece que hay poca área gris.

Sin embargo, cuando observamos de cerca las vivencias de la trata de personas, nos encontramos con muchas zonas grises morales y complejidades éticas. Por ejemplo, parece sencillo definir quién es una víctima de trata y quien el tratante pero  incluso esta sencilla categorización puede ser complicada. Las mujeres reclutadas por las redes de trata de personas pueden convertirse ellas mismas en tratantes[3]. Es decir, las mujeres que han sido víctimas de la trata de personas pueden victimizar a otras mujeres.

No sabemos cuántas mujeres que perpetran la trata de personas han sido ellas mismas víctimas, pero sabemos que hay muchas mujeres que participan en las redes. La Organización Internacional para las Migraciones estima que más del 40% de los reclutadores para trata con fines de explotación sexual son mujeres (Por ejemplo, en el caso Marita Verón de los trece acusados de trata de personas, seis eran mujeres).

Cuando las víctimas de la trata se convierten en las explotadoras de otras mujeres, que se puede decir de que sea víctima o perpetrador? La simple designación de víctima y agresor se vuelve más compleja.

O consideremos los programas de rehabilitación para rescatar a las víctimas de la trata de personas. Estos programas brindan alimentos, vivienda y capacitación laboral. Cuentan con personal, principalmente mujeres de clase media, con formación profesional en psicología, trabajo social y de derecho. Sin embargo, en las economías precarias, aún con las mejores intenciones y gran esfuerzo, estos programas frecuentemente no pueden asegurar empleo con salarios dignos para las víctimas de este delito.

Cuando los programas de rehabilitación no aseguran empleos dignos para las víctimas, pero emplean a mujeres de clase media introduciéndolas en una economía estable—Quién puede decir que ha sido salvado? Aun las sencillas categorías de rescatador y rescatada se revelan como complicadas.

En un examen cuidadoso de la trata de personas, el  “sentido común” se descompone rápidamente. La filósofa Elizabeth Povinelli sostiene que es difícil de comprender las experiencias que desafían a nuestras categorías familiares de la moralidad. Tales experiencias son “resistentes a las cuentas típicas de la causalidad, la subjetividad y de la vida de decisiones”[4].

En esta “zona gris”, donde los binarios como víctima / agresor y rescatada / rescatador han  fracasado, es un desafío darle sentido a las complejidades de la trata de personas. Cuando nos enfrentamos a la “zona gris” de la trata de personas, estamos obligados a pensar seriamente.

Podemos hacer frente a este reto, y debemos. Por mostrarnos a la altura de este reto, podemos comprender mejor la trata de personas. La trata de personas es políticamente compleja y a veces moralmente ambigua. Se  entiende mejor cuando la pensamos incorporada dentro las estructuras económicas más grandes de las prácticas laborales, las desigualdades de género y las políticas de inmigración.

Se contextualiza dentro de particulares historias políticas y sociales y las experiencias personales vividas. Tiene fronteras porosas que se filtran a otras áreas de la vida: el trabajo, el sexo, la familia, la clase, la imaginación, el deseo.

Al aceptar la invitación a meterse en las incómodas y exigentes “zonas grises”, nuestra comprensión de la trata de personas se profundiza y se convierte en una herramienta más sutil y poderosa contra la explotación.

Notas:

[1]Roger Allan Moore Lecture February 3, 2012, Department of Global Health & Social Medicine, Harvard Medical School.

[2]“On Resentment and Ressentiment: The Politics and Ethics of Moral Emotions” Didier Fassin, Current Anthropology, Vol. 54, No. 3 (June 2013) p. 249

[3]United Nation Office On Drug and Crime, Report on Human Trafficking2009

[4]Economies of Abandonment: Social Belonging and Endurance in Late Liberalism,Elizabeth PovinelliDuke University Press 2011: 153

¡Basta de femicidios! Ni una menos

La golpearon y la enterraron cuando aún presentaba signos vitales. La apuñaló en un bar y luego intentó quitarse la vida. La prendió fuego.

En la habitación de la casa, en el patio, en la vereda o en un bar. En cualquier lugar, a cualquier hora. Hace 5 años fueron Wanda y Fátima. Dos años antes había sido Adriana. Hace pocos días Chiara.

Otra vez, otro caso… El efecto narcotizante se entremezcla con la impotencia. Una convocatoria se propone alzar la voz  y dejar en claro que no se permitirá “ni una menos”. Así el 3 de junio a las 17 muchas y muchos pondrán su cuerpo en el Congreso para reclamar por la implementación de la ley 26.485 y para gritar: ¡Basta de femicidios!

Hace ya 6 años se sancionó se sancionó la ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que se desarrollen sus relaciones interpersonales, que fue reglamentada en julio de 2010 bajo el decreto 1011.

Un año después se sancionó la Ley 26791 que modificó el artículo 80 del Código Penal y que dispuso un agravamiento de las penas por violencia machista.

Por esas causas, entre otras, existe el consenso en nuestro país sobre la utilización del término femicidio, a diferencia de otros estados como el mexicano en el que la palabra feminicidio incorpora “la impunidad y la inacción del Estado para evitar y castigar los asesinatos masivos de mujeres por razones de género” (Santoro y Chaher; 2006:146).

Ahora bien, ¿qué hay sobre la implementación de dicha normativa?

La Ley 26.485 establece que el Consejo Nacional de las Mujeres deberá promover las políticas públicas necesarias para que las disposiciones de esta normativa puedan hacerse efectivas.

Que el presupuesto de dicho organismo haya sido el año pasado 33% menor comparado con lo asignado en 2013 y que signifique además el 0,0018% del presupuesto total puede brindarnos algunas pistas sobre lo que la violencia hacia las mujeres representa entre las prioridades políticas.

En el artículo 12 de la Ley 26.485 se menciona la creación del Observatorio de la Violencia contra las Mujeres, una de cuyas funciones es el monitoreo y la sistematización de la información sobre violencia contra las mujeres. Hoy todavía se utiliza como fuente de estadísticas sobre femicidios la proporcionada por los informes que elabora el Observatorio de Femicidios en Argentina Adriana Marisel Zambrano, de la Asociación Civil La Casa del Encuentro. Se trata de un registro que releva los femicidios en base a las publicaciones en medios gráficos del país.

Otras cuestiones tales como la que se menciona en el artículo 10 sobre una de las responsabilidades del Estado Nacional que implica garantizar el patrocinio jurídico y la asistencia gratuita, o la elaboración del Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres como una de las facultades del CNM están lejos aún de ser una realidad en nuestro país, 6 años después de la sanción de dicha ley.

¿Que no se avance quiere decir que se retrocede? ¿Los derechos de quiénes están garantizados si la normativa no se lleva a la práctica, si no tiene efectos positivos sobre la vida cotidiana de las mujeres?

¿Qué grado o nivel de responsabilidad tiene el Estado sobre las 277 mujeres que fueron asesinadas en 2014, sobre las más de 20 asesinadas este año? ¿Habrá que repensar la diferencia entre femicidio y feminicidio en Argentina?

Con la convicción de que el Estado garantizará los derechos de las mujeres y pondrá a disposición los recursos necesarios para que la ley 26.485 pueda hacerse efectiva, el 3 de junio a las 17 hs. el Congreso será testigo de la convocatoria: ¡Ni una menos!

 

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Sigamos aprendiendo: ¿Qué es el maltrato a las mujeres?

Hacia el final de las charlas que damos en las escuelas sobre la trata de personas, les pedimos a los chicos que piensen preguntas sobre lo que se habló. Estas preguntas las escriben de manera anónima en papeles que recogemos y vamos leyendo a la vez que contestamos. A su vez, nos permiten reinterpretar nuestras charlas y capacitaciones sobre la base de los temas que van surgiendo. Las próximas entradas tendrán por objeto reproducir y extender algunas de esas respuestas, que versarán sobre drogas, violencia, abuso y aspectos propios del delito de trata de personas.

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¿Qué es el maltrato a las mujeres?

Existen muchas formas de maltrato que no se aplican necesariamente sólo a las mujeres, sino que también se aplican sobre niños, ancianos, personas con diversidad funcional o cualquier otro grupo vulnerable. Muchas veces las diferentes formas de maltrato se aplican más frecuentemente en personas que comportan más de una de estas características, por ejemplo, mujeres con discapacidad.

A su vez, cuando hablamos del maltrato a las mujeres, muchas veces nos referimos a los maltratos que sufren las mujeres en virtud del rol que se les brinda en sociedades con un fuerte componente machista (como ocurre con muchos de los países de Latinoamérica).

Es importante mencionar que en Argentina existe la LEY DE PROTECCION INTEGRAL PARA PREVENIR, SANCIONAR Y ERRADICAR LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES EN LOS AMBITOS EN QUE DESARROLLEN SUS RELACIONES INTERPERSONALES N° 26.485, donde se especifican tanto diferentes tipos de violencia como las modalidades que usualmente adquieren, diferenciada por los ámbitos en los que se produce, como puede ser el ámbito doméstico, institucional, laboral, obstétrico o mediático.

Así es como, entre los tipos de violencia, ya que frecuentemente las mujeres son relegadas al espacio de la casa y a los cuidados domésticos, sin perjuicio de que puedan verse en la necesidad o en obligación de tener que trabajar fuera de su hogar, es que se ejerce sobre ellas violencia económica: el dinero que pueden manejar es únicamente el que deben destinar a los gastos domésticos (alimentación, productos de limpieza, ropa para los niños, útiles escolares) incluso en los casos en que ese dinero haya provenido de sus haberes personales por el trabajo realizado fuera de la casa.

Otra forma de maltrato común es el que, abusando de la mayor fuerza física que, en muchos casos, poseen los hombres en relación con las mujeres, se traduce en golpizas u otras formas de violencia física. Esta forma de violencia se ve muy generalmente acompañada con violencia psicológica, que se reflejan en gritos, insultos, indiferencia frente a la opinión de las mujeres, etcétera. Como puede apreciarse, esta forma de violencia no es de sufrimiento exclusivo por parte de las mujeres, sino que también puede alcanzar a los niños, ancianos u otras personas del entorno de esa mujer.

También es frecuente la violencia que recurre a la intimidación en el espacio público o privado en torno a su sexualidad. Esta forma de violencia también se abusa de esta predominancia de la fuerza física y se inscribe en una serie de dinámicas de aprendizaje de la conducta sexual basadas en diferenciación de género, según el cual los varones deberían ser los “activos” en la búsqueda de pareja mientras que a las mujeres les correspondería un rol “pasivo”.

Las mencionadas junto con otras formas de violencia hacia las mujeres tienen por objetivos consolidar a este grupo en un rol subalterno, consolidando lo que se comúnmente se denomina “opresión” respecto de los varones, por el sólo hecho de ser mujeres, y pueden verse yuxtapuesta con otras formas de opresión, como puede ser la clase económica, cuestiones étnicas u otras.

La forma más extrema de violencia hacia la mujer es el femicidio, hecho en el cual un hombre mata a una mujer que ha sido o es actualmente su pareja por celos, por haberse roto la relación afectiva, por haber iniciado la víctima una nueva relación con otra persona, o motivado por cualquiera de las otras formas de violencia que hemos mencionado en los párrafos anteriores.

Asimismo, últimamente se han registrado casos en los que los hombres matan a los hijos comunes de la pareja o hijos biológicos de la mujer, intentando causar un sufrimiento adicional al de la pérdida de seres queridos al acentuar también el rol materno que históricamente se ha asignado a las mujeres en Occidente.

Es importante mencionar que estas formas de violencia no se ejercen en un único ámbito, como pudo considerarse al doméstico durante muchos años, sino que se replican en todos aquellos donde las mujeres interactúan socialmente. Por eso la mencionada ley prevé una clasificación de violencia según su modalidad, entre la que encontramos, entre otras:

  • Violencia doméstica, que es la ejercida por un integrante del grupo familiar, independientemente del espacio físico donde esta violencia se manifieste.
  • Violencia institucional, que es la realizada por funcionarios, profesionales y personal pertenecientes a cualquier órgano, ente o institución pública, incluyendo partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales, deportivas o de la sociedad civil.
  • Violencia laboral, cuando se discrimina a las mujeres en los ámbitos de trabajo o se obstaculiza su acceso al empleo, ascensos, estabilidad o permanencia en el mismo.
  • Violencia mediática: aquella publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, o atente contra la dignidad de las mujeres.

De la puerta de la villa para afuera

Pasajes de la explotación sexual y laboral en las villas de la capital.

Burzaco. El 16 de marzo de 2013 V. es secuestrada mientras esperaba a a su mamá en la estación de Burzaco. Quien la capta es una mujer de alrededor 19 años. Ella la entrega a una camioneta manejada por un varón. El la traslada a diferentes lugares para explotarla sexualmente, Villa Veterra, pero en la 21.24 también sucede; cinco o seis casillas hacen de centros de explotación sexual.

Posteriormente es llevada a la 1.11.14. Allí si hay captación de chicas para explotación sexual. Los narcos son, al parecer, los que captan a las menores ofreciendo celulares, zapatillas, pagar el ciber. Las chicas no desaparecen; están en alguna casilla del barrio 10, 15 días y vuelven a sus casas. Por lo general, denuncias no se hacen.

En la 1.11.14 en la manzana continua a la parroquia se concentran los talleres, explotación laboral. Son talleres familiares pueden trabajar cinco personas juntas o los que tienen su propia maquina trabajan en sus casas. Por las mañanas, tipo 6, 7, llegan los camiones a retirar las prendas confeccionadas y a probar costureros para otros talleres. Se trabajan 12 horas diarias. No quieren trabajar menos porque no les rinde.

Los precios [de las prendas], dicen los que transitan el barrio a diario, se tienen que negociar de la puerta de la villa para afuera. Entonces, la trata de personas se dirime en los grises y se combate con inclusión social.

Trata de personas y tráfico de órganos: Para debatir en clase con lxs adolescentes

Hacia el final de las charlas que damos en las escuelas sobre la trata de personas, les pedimos a los chicos que piensen preguntas sobre lo que se habló. Estas preguntas las escriben de manera anónima en papeles que recogemos y vamos leyendo a la vez que contestamos. A su vez, nos permiten reinterpretar nuestras charlas y capacitaciones sobre la base de los temas que van surgiendo. Las próximas entradas tendrán por objeto reproducir y extender algunas de esas respuestas, que versarán sobre drogas, violencia, abuso y aspectos propios del delito de trata de personas.

 ¿La trata de personas tiene algo que ver con el tráfico de órganos?

 En el Protocolo Para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños, que Complementa la Convención de las Naciones Unidas Contra la Delincuencia Organizada Transnacional, más conocido como “Protocolo de Palermo”, la Organización de Naciones Unidas menciona al tráfico de órganos en la definición misma de trata de personas:

 Artículo 3 Definiciones

Para los fines del presente Protocolo:

  1. a)     Por “trata de personas” se entenderá la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos;

Sin embargo, esta primera versión sólo contemplaba el caso del traslado de personas con fines de extracción de órganos, mientras que no contemplaba la extracción y el traslado del órgano vital sin el correspondiente traslado de la persona, lo que requirió en el año 2004 una nueva resolución de la Organización de las Naciones Unidas para poder incluir este tipo de casos.

Asimismo, se menciona este tipo de crimen en la ley Nº 26.842 sobre “Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas” vigente en Argentina (no así en la ley Nº 26.364, donde el caso no aparecía tipificado):

Artículo 2º: Se entiende por trata de personas el ofrecimiento, la captación, el traslado, la recepción o acogida de personas con fines de explotación, ya sea dentro del territorio nacional, como desde o hacia otros países.

A los fines de esta ley se entiende por explotación la configuración de cualquiera de los siguientes supuestos, sin perjuicio de que constituyan delitos autónomos respecto del delito de trata de personas:

(…) f) Cuando se promoviere, facilitare o comercializare la extracción forzosa o ilegítima de órganos, fluidos o tejidos humanos.

A pesar de esto, desde ACCT no hemos tomado contacto directo con casos donde se verificase este este crimen, lo que no significa que no puedan existir casos. Sí hemos encontrado algunas fuentes que mencionan que este tipo particular de explotación podría ocurrir de manera poco frecuente en Europa del Este o el sudeste asiático.

Según informa la Iniciativa Global de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Trata de Personas (UN.GIFT por sus siglas en inglés) en las conclusiones del taller dedicado a la temática en su Congreso de Viena (2008) los métodos de captación y de “consentimiento” para la venta de órganos son similares a otras formas de captación, incluyendo engaños o distintas formas de coerción y concentrándose en los mismos grupos sociales que son víctimas de otras formas de trata de personas.

Es de señalar que el tráfico de órganos requiere de una infraestructura muy superior a las de las otras formas de explotación, en tanto que precisa la intervención de personas con conocimientos en medicina, un lugar medianamente adaptado para llevar a cabo la extracción de órganos o tejidos, una cadena de preservación del órgano o tejido en cuestión y en caso de haber existido el traslado de dicho órgano, una nueva infraestructura a fin de implantarlo en quien lo va a recibir.

Asimismo, también según la UN.GiFT se han reportado casos de chicos desaparecidos que han sido encontrados muertos con algunos de sus órganos removidos y, por otro lado, a diferencia de las otras formas de explotación, este tipo específico puede involucrar abusos sobre cadáveres, con las complejidades añadidas de estos casos.

Por último, la UN.GiFT solicita a los diferentes actores, médicos, agentes de turismo y autoridades comunales o tribales, llevar a cabo diferentes acciones a fin de verificar que los órganos a utilizarse en un transplante no provengan de donantes pagos y asimismo evitar el “turismo del transplante” (Transplant Tourism).

 

 

 

 

Iniciativas no gubernamentales contra la trata de personas

Fuera de los organismos estatales, en la lucha contra la trata de personas en Argentina intervienen diferentes organizaciones que tienen origen en iniciativas civiles de diferente tipo. Este es el segmento donde se inserta el trabajo de ACCT. A continuación te contamos cuales son las organizaciones del sector civil que trabajan contra este delito.

Fundación María de los Ángeles

http://www.fundacionmariadelosangeles.org

Fundación María de los Ángeles tiene como origen la búsqueda de Susana Trimarco de su hija Marita Verón, que puso al descubierto para gran parte de la sociedad argentina el delito de trata de personas. El 19 de octubre de 2007, creó la Fundación para brindar asistencia integral a las víctimas así como también recibir denuncias y ofrecer contención y asesoramiento a familiares. En julio de 2008 inauguró el primer refugio especializado del país en Tucumán y de allí se han replicado los protocolos de asistencia en Buenos Aires y Córdoba.

Esta organización brinda apoyo legal, psicológico y social de manera gratuita, judicializando las causas de las víctimas de trata de personas, ofreciendo la posibilidad a las víctimas de elaborar las situaciones traumáticas vividas para ayudarlas a conformar un nuevo proyecto de vida; y realizando un relevamiento social que permita detectar sus carencias y cubrir todas sus necesidades. Otro eje de acción de esta institución es la capacitación sobre la temática orientada a jueces, fiscales, operarios policiales y la sociedad, la cual permite fortalecer las herramientas para combatir este delito y sensibilizar para que se comprendan en profundidad sus implicancias.

La Alameda

http://www.fundacionalameda.org/

La Alameda es el nombre con el que es popularmente conocida la asamblea “20 de diciembre” del barrio Parque Avellaneda, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y que nace en plena crisis de fines de 2001. Durante los primeros días de junio de 2002 los vecinos de la asamblea decidieron que la misma comience a funcionar en un pizzería que se encontraba abandonada, llamada “La Alameda”, frente a la plaza donde se habían congregado hasta el momento y crearon la cooperativa que llevaba el mismo nombre de la asamblea y priorizaba emprendimientos de carácter textil. Fue así que desde el año 2004 se convirtió como alternativa laboral para los costureros que escapaban de talleres clandestinos del barrio. En febrero de 2007 la legislatura expropia el local reconociendo al inmueble donde funciona la cooperativa y la asamblea como predio de utilidad pública.

La Alameda lucha contra la trata de personas, trabajo esclavo, explotación infantil, proxenetismo y narcotráfico a través de denuncias y “escraches” a talleres clandestinos, granjas donde se reducen a servidumbre a personas y prostíbulos.

Casa del Encuentro

http://www.lacasadelencuentro.org/

La Casa del Encuentro se fundó el 4 de octubre del año 2003, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el fin de diseñar un proyecto feminista por los derechos humanos de todas las mujeres, niñas, niños y adolescentes. Tiene tres pilares fundamentales: lo político, lo social y lo cultural desde la autonomía de pensamiento, acción y palabra.

Entre sus actividades podemos mencionar el Informe de Femicidios en Argentina (2008-2013); el Centro de Asistencia Orientación y Prevención Integral en Violencia Sexista y Trata de Personas (CAOPI), que brinda asistencia y orientación psicológica, legal y social en forma gratuita a familiares y víctimas de violencia de género y trata de personas, atendido por un equipo de voluntarias profesionales; y la formación y capacitación, que dicta bajo la forma de talleres, charlas y seminarios.

Basta de Trata

http://www.bastadetrata.com.ar

Basta de Trata comenzó a formarse a partir de la desaparición de una joven oriunda de Córdoba, el 6 de mayo del año 2009, víctima de trata de personas. A partir de una marcha con el nombre de BASTA DE TRATA en donde se convocó a más de 3000 personas (en la cual participaron estudiantes secundarios, universitarios, ONGs, familias y funcionarios del Estado).

Esta organización brinda charlas informativas en escuelas públicas o privadas, destinadas a los alumnos, a los docentes y a los padres, así como en los barrios, en cooperativas y diferentes tipos de asociaciones. Realizan también campañas de concientización en diferentes zonas de la ciudad de Córdoba, repartiendo folletería y e informado a los transeúntes.

Red Nacional Alto a la Trata (RATT)

http://www.ratt.org.ar

La Red Nacional Alto al Tráfico, la Trata y la Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes (RATT) se funda en septiembre de 2006 por una agrupación de organizaciones de la sociedad civil, y desde noviembre de 2006 articula acciones con distintos organismos del Estado y de la sociedad civil con el objetivo de aunar esfuerzos para enfrentar de modo integral la problemática de la trata, el tráfico y la explotación sexual comercial infantil. A estos efectos impulsan y desarrollan a lo largo y a lo ancho del país actividades de formación, capacitación, asistencia técnica e investigación-acción.

Asimismo propone el diseño de nuevas políticas con una visión federal, inclusiva, participativa y reparadora. La misión de la red es la promoción, protección y efectivización de los derechos de niños, niñas y adolescentes, fortaleciendo las capacidades tanto de las organizaciones de la sociedad civil como del Estado.

 

 

 

 

 

 

Seguimos sumando herramientas para debatir la trata con adolescentes: ¿Qué hacer cuando estás adentro de la trata de personas?

Hacia el final de las charlas que damos en las escuelas sobre la trata de personas, les pedimos a los chicos que piensen preguntas sobre lo que se habló. Estas preguntas las escriben de manera anónima en papeles que recogemos y vamos leyendo a la vez que contestamos. A su vez, nos permiten reinterpretar nuestras charlas y capacitaciones sobre la base de los temas que van surgiendo. Las próximas entradas tendrán por objeto reproducir y extender algunas de esas respuestas, que versarán sobre drogas, violencia, abuso y aspectos propios del delito de trata de personas.

 ¿Qué hacer cuando estás adentro de la trata de personas?

 Antes que nada, para responder a esta pregunta de manera concreta: si uno tiene la oportunidad, lo primero que hay que hacer es averiguar donde uno se encuentra y lograr que alguien se comunique al 145 y realice la denuncia correspondiente -intentar llamar personalmente puede acarrear un muy grave riesgo de vida sobre la persona-. Este número es gratuito, depende directamente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación y se puede acceder desde todo el país, por lo que se evita la intervención de fuerzas locales, sospechadas frecuente de connivencia.

Sin embargo, puede que lograr esto no sea tan sencillo, justamente por las características propias de la trata de personas en cuanto a los controles que establecen sobre sus víctimas. Por eso, no está de más remarcar que el primer paso a dar es reconocerse como víctima de este delito: muchas veces, las personas tratadas, tanto por las condiciones denigrantes y perjudiciales en las que se encuentra, como por la vergüenza de las actividades que han sido obligadas a realizar o simplemente por estar “convencidas” de que esa situación ha sido una opción, no logran reconocer su propia explotación, lo que puede conllevar una falta de reacción de la personas.

 Asimismo es necesario aquí también separar las diferentes finalidades que persigue la trata de personas. En caso de que sea trata con fines de explotación laboral, y en especial si la misma se realiza en regiones y para actividades agrícolas, es posible que no existan medios para solicitar ayuda, por lo que será necesario estar atento a la posibilidad de entrar en contacto con personas ajenas al lugar. Por otro lado, este tipo de explotación muchas veces conlleva cierto nivel de “convencimiento” de parte de las víctimas en cuanto que realizan esas tareas de manera voluntaria, por lo que la posibilidad de buscar una salida de manera mancomunada puede resultar en fracaso. Por tanto, en caso de poder solicitar ayuda, es más seguro hacerlo sin identificarse, informando únicamente el lugar lo más específicamente posible, y dar la mayor cantidad de datos a fin de que las personas encargadas de intervenir no sean susceptibles de confundir la explotación con actividades lícitas.

En el caso de trata con fines de explotación sexual, las posibilidades de entrar en contacto con personas ajenas a la red es mayor. Sin embargo, no es fácil establecer cuando una persona (por ejemplo, un “cliente”) es lo suficientemente confiable como para solicitarle su ayuda. En muchos casos, esa confianza se ha logrado luego de largos períodos de cautiverio, lo que claramente contraviene el fin del rescate. En estos casos, suele ser más seguro pedir ayuda en situaciones en las que haya un número importante de personas, preferentemente en lugares céntricos o ampliamente concurridos y de público diverso.

Por último, dejamos el siguiente enlace de la organización Mujer Frontera (http://www.mujerfrontera.org), compuesta por mujeres que han estado en situación de trata, la cual confeccionó una guía para mujeres en dicha situación, incluyendo recomendaciones para organizar una eventual huida, la cual puede ser consultada en este vínculo: http://media.wix.com/ugd/bbdbf6_d89fa8f7cf5088a29e3c20bdba7b5b07.pdf

Políticas públicas nacionales sobre Trata de Personas

En la Argentina, la lucha contra la trata de personas a nivel nacional se lleva a cabo bajo la coordinación entre diferentes ministerios y secretarías a lo que se suma el trabajo conjunto con organismos intergubernamentales internacionales y organizaciones surgidas de la sociedad civil.

Desde el trabajo llevado a cabo por la jurisdicción nacional se detallan los diferentes organismos que intervienen preponderantemente en esta lucha:

  1. El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos tiene a su cargo los siguientes organismos y programas:

–  La Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata. Esta oficina está integrada por un equipo conformado por psicólogas, trabajadoras sociales y abogados son solo mujeres las psicólogas y trabajadoras sociales? (tenemos entendido que sí) cuya función principal consiste en la asistencia y el acompañamiento a los damnificados por este delito, desde el rescate de su lugar de explotación hasta el momento de su declaración testimonial en la causa judicial correspondiente.

– El Programa Las Víctimas contra las Violencias, que brinda asistencia a las víctimas de abusos o maltratos, originados por cualquier tipo de violencia.

– La Unidad Especial para la Promoción de la Erradicación de la Explotación Sexual de Niños, Niñas y Adolescentes, con la función de promover políticas de protección, defensa, promoción y restitución de derechos de niñas, niños y adolescentes víctimas de delitos contra la integridad sexual.

– El Programa Nacional de Prevención de la Sustracción y Tráfico de Niños y de los Delitos contra su Identidad, cuyo objeto es organizar y entrecruzar la información de todo el país que refiera a personas menores de edad de quienes se desconozca el paradero, así como de aquellos que fueran localizados o se encuentren alojados en diferentes tipos de establecimientos y que se desconozcan sus datos filiatorios o identificatorios.

  1. En el ámbito del Ministerio de Seguridad, y en cada una de las fuerzas de seguridad federales (Gendarmería Nacional Argentina, Policía Federal Argentina, Prefectura Naval Argentina y Policía de Seguridad Aeroportuaria) trabajan unidades específicas para la prevención e investigación del delito de trata de personas, las cuales se sumaron a las tareas que ya se encontraba realizando las unidades y a la ya existente División Delitos contra Menores y División Delitos en Tecnología, ambas de la Policía Federal Argentina. En este mismo ministerio se ha desarrollado el Sistema de Gestión contra la Trata de Personas (SisTrata), consistente en una serie de bases de datos que servirán para acopiar y procesar información tanto cuantitativa como cualitativa provista por las fuerzas de seguridad mencionadas.
  1. El Ministerio de Desarrollo Social lleva a cabo acciones de asistencia técnica y asistencia directa a víctimas del delito de trata de personas, y por otro lado lleva a cabo tareas de capacitación, elaboración de documentos y campañas de difusión y sensibilización masiva sobre el tema. Asimismo, cuenta con áreas específicas para el abordaje de la temática, como la de Prevención de la Explotación Sexual Infantil y Trata de Personas.
  1. El Ministerio del Interior, a través de la Dirección Nacional de Migraciones, tiene asignada la competencia del control de ingreso y egreso de personas al país, y de permanencia, como así también el poder de policía de extranjeros en todo su territorio, por lo que lleva a cabo la verificación de personas y sus respectivas identidades, y en el caso de menores, verificación de autorización suficiente para realizar ese movimiento migratorio. A través del Sistema Integral de Captura Migratoria (SICAM) es posible realizar el seguimiento de mayores egresando del territorio nacional con menores y la detección de múltiples egresos de un mismo mayor con diferentes menores.
  1. La Procuración General de la Nación, mediante la Resolución PGN N° 100/08 del 22 de agosto de 2008, dispone que la problemática vinculada con la investigación de los delitos previstos en los Arts. 145 bis y ter del Código Penal y sus conexos, serán competencia de la Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas. También, a través de la Resolución PGN N° 160/08 del 27 de noviembre de 2008, se aprueba el Plan de Trabajo para el delito de trata de personas elaborado por la Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas.
  1. La Defensoría General de la Nación tiene un rol fundamental con respecto a las defensorías para atender a víctimas de trata de personas. Asimismo, cuenta con unidad de representación civil y penal de las víctimas del delito de trata de personas, sobre todo en casos de víctimas menores de edad, y la especialidad en la materia con la que deben contar los magistrados de este Ministerio Público de la Defensa que ejerzan dicha representación.
  2. La Secretaría de Turismo de la Nación trabaja desde agosto de 2005 a través del Programa Turismo Responsable e Infancia, dependiente de la Dirección Nacional de Gestión de la Calidad Turística, cuyas tareas principales en la temática se pueden describir en:

A nivel nacional:

– El trabajo en red con programas de otros ministerios nacionales a través de la participación en la Mesa Interministerial del Plan Nacional de Acción por los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes.

– La información sobre los avances de programa a las autoridades turísticas de las provincias, durante las reuniones del Consejo Federal de Turismo.

– La sensibilización de los dirigentes de las asociaciones empresariales del sector turístico nacional. En este sentido contamos con un Código de Conducta nacional para la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes en viajes y turismo.

A nivel internacional se participa activamente como miembro del Grupo de Acción de la Organización Mundial de Turismo sobre Prevención de la Explotación de Niñas, Niños y Adolescentes en Turismo, y del Grupo de Acción Regional para la Prevención de la Explotación Sexual de Niñas, Niños y Adolescentes en Viajes y Turismo.

En lo que respecta al Ministerio Público Fiscal se hace preciso destacar las funciones de dos oficinas creadas especialmente con el objetivo de combatir la trata de personas: La Procuraduría de Trata de Personas y Secuestros Extorsivos (PROTEX) y la Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos contra la Integridad Sexual y Prostitución Infantil (UFI-INTEGRIDAD SEXUAL).

La Procuraduría de Trata de Personas y Secuestros Extorsivos (PROTEX) se creó en el ámbito del Ministerio Público Fiscal durante el año 2013, en reemplazo y como forma de jerarquizar la Unidad Fiscal de Asistencia de Secuestros Extorsivos y Trata de Personas (UFASEyTP). La actual Procuraduría cuenta con dos áreas operativas: “Relaciones institucionales, capacitación y estadísticas” e “Investigación, litigación y seguimiento de casos”. Entre las funciones de la primera área podemos mencionar:

  1. Recopilar datos, principalmente a partir de expedientes judiciales, a fin de elaborar informes acerca de las modalidades propias del delito en el país, así como su tratamiento judicial y otros aspectos relevantes.
  2. Elaborar estudios de campo e informes para la investigación y el juzgamiento del delito para difundir entre integrantes del Ministerio Público Fiscal y el público en general, previa aprobación de la Procuraduría General de la Nación.
  3. Organizar y llevar a cabo actividades de capacitación y entrenamiento dirigidas a integrantes del Ministerio Público Fiscal de la Nación y otras instituciones vinculadas a la investigación del delito de trata y sus delitos vinculados.
  4. Diseñar e implementar programas o herramientas de investigación y persecución penal dentro del ámbito de competencia, que se elevarán a la Procuraduría General para su consideración.
  5. Sistematizar y difundir material bibliográfico, jurisprudencia y otros documentos de interés a través del portal web del Ministerio Público Fiscal.
  6. Realizar un diagnóstico y seguimiento del estado de cumplimiento y satisfacción de los derechos que la Ley 26.364 concede a las víctimas de trata y explotación en su Art. 6°, para lo cual podrá requerir informes a dependencias judiciales y otros organismos públicos.
  7. Establecer relaciones de coordinación y cooperación con organismos públicos y organizaciones de la sociedad civil.

A través del área de “Investigación, litigación y seguimiento de casos”, el fiscal a cargo de la Procuraduría tendrá las siguientes funciones:

  1. Intervenir como fiscal principal o coadyuvante en los casos que versen sobre hechos de la competencia de la Procuraduría, en todas las instancias.
  2. Recibir denuncias y, cuando el caso lo requiera, disponer y realizar las medidas necesarias para determinar los extremos de los Arts. 174 y ss. del Código Procesal Penal de la Nación.
  3. Prestar asistencia en el trámite de causas judiciales por hechos de secuestro extorsivo, trata de personas y todos sus delitos vinculados.
  4. Gestionar los acuerdos necesarios para brindar información a las personas o los organismos públicos o privados, nacionales o locales que pueda resultar de utilidad para el hallazgo de personas desaparecidas y/o el anoticiamiento de personas que no pueden ser halladas.
  5. Realizar un control y seguimiento de causas por hechos de trata de personas y sus delitos vinculados y de secuestros extorsivos, a fin de concebir estrategias capaces de complementar la representación que las/os magistrados/as ejercen en los procesos judiciales.
  6. Proponer a la Procuración General de la Nación la designación de integrantes del Ministerio Público para generar una red de contrapartes regionales o provinciales de la Procuraduría.
  7. Administrar el Sistema Sincronizado de Denuncias sobre los Delitos de Trata y Explotación de Personas cuyo funcionamiento se prevé en el marco del Ministerio Público Fiscal.

Junto con estas oficinas es importante señalar la actuación de la Oficina de Asistencia Integral a la Víctima del Delito (OFAVI), dependiente de la Fiscalía General de Política Criminal, Derechos Humanos y Servicios Comunitarios. La OFAVI es el órgano específico con el que cuenta la Procuración General de la Nación para asistir a las víctimas del delito. En el campo del delito de trata de personas y conexos, delineó su actividad en torno de tres temáticas principales: la adecuación legislativa a nivel interno de los estándares establecidos en los compromisos internacionales asumidos por nuestro país, tanto en lo represivo y lo preventivo, como en lo relativo a la visualización y sensibilización en la temática, y la elaboración de planes de contingencia destinados a la asistencia de las víctimas en todo el todo el territorio nacional.

La hegemonía de la violencia

Al reflexionar sobre diversas situaciones de violencia, uno de los pasos más importantes que se debe dar es la desnaturalización de los conceptos.

Pensar que hay determinadas características asociadas a la biología de varones y mujeres[1] nos invitaría a asumir cierto carácter fijo asociado a la naturaleza de cada uno/a, y por lo tanto, imposible de modificar.

En esa línea es importante que como sociedad hayamos puesto en discusión las ideas que sostenían las primeras feministas- influidas por trabajos de diversas disciplinas hegemónicas de la época- que hacían “que se explicara el patriarcado como consecuencia de la biología o la psicología masculinas” (Lerner, 1990, 30). Si la violencia fuera una necesidad inherente al varón poco sentido tendrían los programas de capacitación, prevención, etc. que actualmente se promueven desde distintas esferas de la sociedad civil y desde el Estado. Sin embargo, dichas medidas favorecen la toma de conciencia por parte de varones y mujeres, les permiten desandar las propias concepciones acerca de cómo son o deberían ser las relaciones entre ellos/as o, en instancias de mayor peligro- en tanto se pone en juego la vida-, actúan como formas de protección hacia quienes se encuentran en situación de víctimas y castigan a quien infringe el daño.

Ahora bien, la problemática de la violencia afecta principalmente a las mujeres. Y aquí conviene retomar algunas de las cuestiones que explica Moreno Sardá (1990) cuando analiza lo referido al arquetipo viril porque durante mucho tiempo la violencia hacia las mujeres fue trabajada desde el punto de vista de las mujeres como víctimas lo cual no favorecía ni su empoderamiento ni permitía pensar o reflexionar sobre los varones. Entonces, es fundamental deconstruir la imagen que de éstos se ha hecho, qué se les exige para ingresar en esa categoría y qué valores propios de la virilidad son los que hacen un modelo de varón hegemónico. Tal como sostiene la autora:

conviene notar que lo valorado como superior no es ni todo lo que se refiere a todos los hombres ni, tampoco, sólo lo que se refiere a los hombres. Diríase que, más bien, atañe a un determinado colectivo histórico masculino que establece un determinado modelo de masculinidad, y que aparece interrelacionado con el ejercicio del poder hegemónico” (1990, 9)

Esto es algo que recién en los últimos años comienza a tomar otra jerarquía en los estudios sobre violencia de género atendiendo precisamente a trabajar con los varones al mismo tiempo. Porque muchas veces no ser violento, tener un tipo de sensibilidad diferente a la hegemónica, hace que esos varones no sean considerados completamente “hombres”. Eso es lo que reflexiona Moreno Sardá sobre el concepto de androcentrismo:

“El hombre hecho de que nos habla la palabra griega ANER, -DROS se refiere no a cualquier hombre de cualquier condición o edad, sino a aquellos que han asimilado los valores propios de la virilidad y que imponen su hegemonía” (1990,10 ).

Pero aquellos valores que definen qué es “ser hombre” no son atemporales o ahistóricos y esto quiere decir que no siempre existieron y que en todo caso, no siempre fueron los mismos. En la sociedad contemporánea, la masculinidad está asociada a un cierto tipo de conductas que, si no se corresponden, dejan a la persona fuera de ese registro genérico masculino. Como sostiene Conell:

una persona no-masculina se comportaría diferentemente: sería pacífica en lugar de violenta, conciliatoria en lugar de dominante, casi incapaz de dar un puntapié a una pelota de fútbol, indiferente en la conquista sexual, y así sucesivamente” (1997, 31)

Tales características definen no sólo qué es ser masculino sino además, dentro de un marco heteronormativo, cuál es su término opuesto: la femineidad.

Volviendo al autor, cuando en su obra señala que esa persona “sería pacífica en lugar de violenta”, nos está diciendo que ser violento es un requisito para ser considerado varón masculino hegemónico. Al momento entonces de trabajar sobre violencia contra las mujeres no podemos desoír estas exigencias que el propio “sistema” le hace a quienes quieren ser reconocidos como varones.

No son masculinos todos los varones ni son femeninas todas las mujeres. En ese punto opera la hegemonía. Entonces, como se pregunta Rubin: “¿Cuáles son (…) esas relaciones en las que una hembra de la especie se convierte en una mujer oprimida?” (1986, 96). Es en ese camino en el que comienzan a adquirir un tenor histórico y social los conceptos y las caracterizaciones que subyacen a las relaciones entre seres humanos/as. Porque el género es: “una división de los sexos socialmente impuesta” (Rubin, 1986, 114).

Como dijo Simone de Beauvoir: “No hay ningún destino biológico, psicológico o económico que determine el papel que las mujeres representan en la sociedad: es la civilización como un todo la que produce esa criatura intermedia entre macho y eunuco, que se califica como femenina” (Simone de Beauvoir, citada en Wittig, 2007, 26).

No obstante, lo antedicho podría ser ampliamente criticado y encajaría en los puntos que Teresa de Lauretis (1996) le cuestiona a la teoría de la “diferencia sexual” y tal vez tendría razón. Vale aquí retomar su caracterización cuando manifiesta que “como la sexualidad, el género no es una propiedad de los cuerpos o algo originalmente existente en los seres humanos, sino el conjunto de efectos producidos en los cuerpos, los comportamientos y las relaciones sociales, en palabras de Foucault, por el despliegue de una tecnología política compleja” (1996, 8).

Para finalizar, es menester reconocer que en el artículo se mencionan varones y mujeres, excluyendo una gama de posibilidades y potencialidades, y también se trabaja dentro un marco heterosexual. Este es un recorte arbitrario que de ningún modo niega otros.

Aún dentro de esos límites, hay también muchas posibilidades de ser mujer y de ser varón en la relación de noviazgo, matrimonio, pareja, etc. y la hegemónica debe ser cuestionada porque afecta seriamente la dignidad y la vida de esas mujeres- y de esos varones.

Retomando el análisis central sobre violencia contra las mujeres, si hoy las estadísticas de la ONG La Casa del Encuentro nos revelan que cada 30 horas muere una mujer en manos de quien fuera su esposo, pareja, novio, evidentemente hay algo de lo empírico que no puede ser soslayado. La subordinación en este punto existe aunque nuestras explicaciones puedan ir por diversos caminos. Tal como sostiene María- Xosé Agra Romero a propósito del texto de Carole Pateman: “la igualdad es siempre incompatible con la subordinación pero puede ser compatible con la diferencia” (1988, 14), y eso es algo que no habría que perder de vista si queremos formar una sociedad justa y habitable para esas mujeres.

Notas

[1] Por cuestiones relacionadas a mi campo de interés en la investigación restrinjo este trabajo a varones y mujeres aunque sé que la cuestión identitaria y de género es mucho más amplia y asumo dejar de lado ese abanico de diversidad.