Relevamiento de libros de Cementerios y Orden de No Innovar sobre tumbas NN víctimas de delito.

Evidencia

En el último año han surgido casos que exponen claramente la necesidad de comenzar a proteger las tumbas NN correspondientes a víctimas mortales de delitos diversos incluido el feminicidio y la trata de personas. Las razones son al menos: 1. Proteger los restos de posible interés pericial para evitar que pasen a osario, ya que las disposiciones municipales prevén, por lo general, plazos muy cortos de mantenimiento de las tumbas de individuos NN que provienen de morgues u hospitales (Ej. Ordenanza nº 11018/2008, art.58. 3 años; Ordenanza 27590/MCBA/73, art. 26, 2 años, etc.); 2. Asegurar se mantenga dicha protección hasta tanto surja en las investigaciones elementos que permitan su identificación, fundamentado en que pueden en el largo plazo surgir nueva evidencia, información, que habilite esta posibilidad.

Un repaso por algunos casos recientes de víctimas de trata de personas con fines de explotación sexual que fueron inhumadas como NN y víctimas de feminicidio que fueron inhumadas de igual forma en necrópolis del país atestiguan y fundamentan esta necesidad.

Olavarria. Caso Dana Pecci. Recibe un disparo  por parte de su explotador cuando intenta escapar, es trasladada a un hospital, muere, y es enterrada como NN en el Cementerio de La Plata pese a que Dana da sus datos personales y familiares a numerosas personas antes de morir (http://www.pagina12.com.ar/ diario/suplementos/las12/13-7122-2012-03-16.html).

La Plata. Caso María Martina Santacruz Segovia. La joven de 24 años, de nacionalidad paraguaya, muere en un incendio que tuvo lugar en un prostíbulo en diciembre de 2008. No existe constancia hasta el año 2013 de la identificación o el entierro del cadáver, y aún hoy no existe un cuerpo que corresponda a la licencia de inhumación perteneciente a Santacruz Segovia. (http://www.pagina12.com.ar /diario/ suplementos/las12/subnotas/8790-894-2014-04-21.html)

Tandil. Se halla un NN femenino a la vera del acceso principal a Gardey con causa de muerte traumática (herida de arma de fuego). Según testimonios, el día 09/06/03 “el vasco” realiza disparos desde un auto marca Chevy frente al local Sol Tropical en Vela  (localidad de Tandil, a 50 km de la cabecera). Esta persona formaba parte de una red de trata que explotaba sexualmente a mujeres de ciudadanía paraguaya en la zona. Escasos esfuerzos se hacen en su momento por identificarla y la víctima es inhumada en el Cementerio Municipal de Tandil.

San Miguel de Tucumán. Caso Pamela Laime. Pamela salió de su domicilio en Garmendia el 16 de octubre de 2000. Se dirigía a la vivienda de un matrimonio de médicos donde trabajaba cama adentro. Oficialmente nunca se volvió a saber de Pamela hasta que un comisario retirado recordó que el 17 de octubre del 2000 habían encontrado el cuerpo de una mujer en Ticucho, cerca de El Cadillal, que nunca había sido identificado. El cadáver había sido enterrado una semana después en una fosa común del Cementerio del Norte, según los registros de la necrópolis (http://www.lagaceta.com.ar/nota/593631/policiales/medico-para-trabajaba-pamela-laime-declaro-fiscalia.html).

Propuesta

Para poder prosperar en la búsqueda e identificar a estas víctimas es necesario un resguardo genérico de tumbas NN. Esto es:

  1. Resguardar las tumbas NN de cuerpos provenientes de morgues, hospitales, policía u otra fuerza de seguridad pertenecientes a personas que fueron víctimas de delito (entendido en sentido amplio: homicidio, femicidio, posible trata) o de quienes la necropsia haya arrojado posible muerte violenta como resultado.
  2. Permitir un relevamiento sistemático de los libros de las necrópolis de las provincias. Esto serviría por un lado para identificar los ingresos de NN de interés pericial para proceder a las exhumaciones o en su defecto, cuando estos restos ya hayan pasado a osario, recuperar las fichas de cadáver de la Policía Científica local. Recordemos que los plazos de mantención de sepulturas son generalmente muy cortos para este tipo de entierros, por lo que se vuelve indispensable obtener la mayor cantidad de información posible que permita, en el mejor de los casos, una identificación por vía documental (dactiloscópica). Asimismo, el relevamiento de los libros de los cementerios permitiría conocer de qué forma se está registrando en la actualidad el ingreso de cuerpos NN, evaluar si esta forma de registro es correcta o no, asistiendo como consecuencia al establecimiento de un perfil de aquellos restos que son enterrados como NN en distintos puntos del país, permitiendo con el correr de las investigaciones, establecer criterios para conocer un posible perfil que se relacione específicamente con las víctimas de trata de personas.

Proyecto. Identificación de personas desaparecidas por el delito de trata de personas [y otros fenómenos conexos]

En ACCT consideramos que es necesario unificar y comenzar a cotejar dos conjuntos de datos. Por un lado, las denuncias de desaparecidos, extravíos, ausencias del domicilio y, por el otro, los registros de NN que pueden encontrarse principalmente en las policía. Esto implica no solo reunir los registros de NN o personas con identidad no verificada en morgues y cementerios sino también en hospitales, psiquiátricos, institutos de menores. Este cruce de datos  podría como resultado contribuir a identificar personas por dos vías, la documental (huellas dactiloscópicas), método económico y rápido, y la genética (a partir de muestra de ADN), método que ya ha sido privado exitosamente en nuestro país.

Para ello es necesario reunir el mayor número de registros de personas denunciadas como desaparecidas, ausentes, extraviadas y los registros NN de la policía (huellas dactiloscópicas y otros) como también de hospitales, psiquiátricos, institutos de menores. Recuperar y sistematizar los registros de desapariciones nos permitirá no solo conocer como ha sido el fenómeno de la trata de personas y extravió por otras razones para atrás sino que permitirá conocer cómo se desenvolverá en el futuro. Al permitir trazar patrones, zonas con mayor denuncias, etc. Asimismo, se podrá testear la necesidad de crear un banco de ADN nacional para la identificación de personas víctimas de trata de personas y otros fenómenos relacionado a la desaparición de personas (ej. Violencia institucional).

Igual que cuando en la Argentina se trataba de conocer lo sucedido con las personas desaparecidas durante la última dictadura cívico-militar, todos los esfuerzos parecían llegar a un borde en el cual todo esfuerzo se despeñaba, colocándonos frente a una disyuntiva que parecía insuperable: ¿Cómo avanzar en una estrategia de conocimiento frente a algo que parece un agujero negro del no dato? Esa desesperanza, nacida de la creencia de que nada puede hacerse, es el primer escollo a superar. Y el primer paso concreto debe darse pisando en el terreno seguro de las víctimas. Aun cuando vuelvan de experiencias que incluyeron la “naturalización” de la esclavitud, aun cuando en un primer momento puedan seguir replicando esa explicación que ni siquiera las libra de la propia culpa, los hechos sufridos son eso y por ende sujetos a conocimiento. Son hechos que ocurrieron en un lugar (aunque no se lo conozca con exactitud) y en un tiempo (aunque se lo haya distorsionado), que involucraron como amos a algunos y como esclavos a otros. Los datos proporcionados por la víctimas que –noticia mediante- volvieron de esa geografía desconocida serán nuestras primeras herramientas para conocer la trata en la Argentina.  Así dicho puede parecer sencillo pero sabemos que no lo es. Tiene que haber campañas que contemplen la anchura y profundidad del fenómeno. La anchura que hace que puedan presentarse manifestaciones en las formas y lugares más insólitos y las profundidades que obligan a recoger esos datos con la más suave de las delicadezas.

Una de las herramientas más eficaces para recoger las manifestaciones extensivas es la burocracia policial y judicial. Habrá que revisar, entonces, todos aquellos receptáculos burocráticos en los que pueda haber quedado atrapada una manifestación directa o indirecta de un hecho de trata. A esta ventaja extensiva, es cierto, se corresponde una gran desventaja para poder actuar con la delicadeza y elasticidad necesarias para otro tipo de manifestaciones. Hay personas que han sufrido en el pasado hechos como los que nos interesan y no han encontrado donde volcar esos datos. Habrá que complementar la recolección de manifestaciones en instancias burocrático-administrativas con una red más difusa y menos formalizada de ONGs que, dedicadas al acompañamiento y auxilio de víctimas de trata, puedan aportar datos. Y también crear herramientas para que esa clase de datos lleguen a incorporarse a los anteriores, conformando una suerte de panoplia en la que datos de diversos orígenes empiecen a ser cruzados permitiendo establecer primero hipótesis y luego relaciones positivas entre hechos, regularidades, repeticiones, constantes, recurrencias. Sin dudas habrá un punto en el cual la más de datos alcanzará un punto crítico y seguramente se verá que sin perjuicio de las múltiples manifestaciones del fenómeno no son tantos los núcleos organizados que se dedican de manera persistente a la trata. En este punto nuestro conocimiento del fenómeno será tal que llegará a ser factible utilizar ese conocimiento en la acción desestructuradora del fenómeno.

Durante este año y medio de trabajo hemos podido avanzar en uno de los aspectos de este fenómeno: el relevamiento de denuncias de desaparición por diversos motivos en todo el país. Este trabajo se viene desarrollando de manera conjunta con la Procuraduria especializada en trata y explotación de personas (PROTEX) del Ministerio Público Fiscal. Los oficios solicitando dicha información se enviaron en diciembre de 2013 a las Secretarias de Derechos Humanos de todo el país y a las policías provinciales. Al momento hemos recibido  información  de 21 provincias. Esto nos está permitiendo elaborar, en un primer esfuerzo de síntesis, un informe acerca de la desaparición de personas en la Argentina para el período 1990-2013. Con todos los sesgos que esta información podría presentar no puede dejarse de destacar que este es un primer esfuerzo por sistematizar y generar un registro único de personas que están siendo buscadas en nuestro país por diferentes razones, y que nos permita para los fines de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas y a Acciones Coordinadas contra la trata de personas generar un padrón de personas, sobre todo niñas, adolescentes y mujeres desaparecidas por el delito de trata de personas.

Nuestros Proyectos

En ACCT trabajamos para combatir la trata de personas. Por eso, trabajamos en proyectos que nos permitan hacer realidad ese objetivo:

— Identificación de víctimas de trata de personas y otros fenómenos conexos. En este caso la propuesta implica un cruce de datos: por un lado, las denuncias por desapariciones y ausencias y, por otro lado, los registros de NN que pueden encontrarse principalmente en las fuentes policiales.

—Banco de ADN. Consideramos necesaria la creación de un banco genético de muestras de familiares de personas desaparecidas por trata de personas. Desafortunadamente en algunos casos por el paso del tiempo y por la falta de rastros podría considerarse que se encuentran sin vida. Este proyecto permitirá cotejar las muestras de los familiares con muestras provenientes de cuerpos no identificados que se hallen en morgues o cementerios.

—Relevamiento de libros de cementerios y orden de no innovar sobre tumbas NN víctimas de delito. Esto implica un resguardo de las tumbas de personas no identificadas quienes pudiera sospecharse que su muerte se hubiera producido de forma violenta.